«¿Por qué no soy suficiente para ti?»

No ser suficiente, es un juicio interno que nos formamos en la infancia, y nos acompaña durante nuestra vida, hasta que lo trabajamos.

¿Qué son los juicios internos y de dónde vienen?

Nacemos libres de juicios internos. A medida que crecemos vamos aprendiendo a leer el mundo a través de los gestos, las emociones, y las reacciones de nuestros padres, profesores y cuidadores. Quienes debían sostener y validar nuestra existencia, también tenían batallas no resueltas, nos las transmitieron, quizás consciente o inconscientemente. Con el silencio, cuando necesitabamos ser vistos, con el rechazo, cuando nuestras emociones no encajaban, con la indiferencia, cuando nuestra alma necesitaba ser presencia, con la aprobación o desaprobación de algo que para nosotros era importante, cuando nos exigían dar más y no era suficiente con lo que habíamos dado.

Cada vez que el amor se volvía condicional, nuestra pequeña mente interpretaba: “si las personas que me aman no me aceptan como soy, algo en mÍ está mal.”

Así comienza nuestro juicio:

“Tal como soy, no es suficiente para que me quieran. Debo hacer más o algo diferente.”

Este decreto inicia la búsqueda de ese algo en nuestra vida. Lo convierte en una programación, en una herida emocional. Así comenzamos encontrando situaciones que confirmen el juicio que nos hemos formado. Nos vamos acercando a personas y situaciones que lo confirmen. Es una programación, creada o heredada.

Estos juicios se convierten en la forma como vemos la vida. Es como si tuviésemos unas gafas rosas, y todo lo que vemos será color rosa.

El juicio de “No soy suficiente tal cual soy,” aparecerá cuando nos lleven la contraria en una conversación, cuando no nos aceptan en un trabajo, cuando nuestra pareja desaprueba una petición, y así un largo etcétera.

“Mientras no hagas consciente lo inconsciente, este dirigirá tu vida y a esto lo llamarás destino.“ Carl Jung

Si comprendemos de manera consciente lo que está ocurriendo, y cómo hemos llegado hasta allí, podemos trabajar en ello para cambiarlo. Eso si, no te voy a mentir, el proceso será tan efectivo como las ganas tengamos de hacer un cambio en nuestra vida. Es entrar y salir de la emoción que no me beneficia, es entrar y durar lo menos posible en esa sensación. Y esto se consigue con la práctica diaria, hasta que se convierta en nuestro estilo de vida.

Lo que no sanas, lo convertirás en tu imán. Es como una frecuencia no se ve, no se siente, pero si vibra.

Algunas de las características que nos encontramos,cuando veo la vida con las gafas del juicio «NO SOY SUFICIENTE» pueden ser:

• Doy más de lo que debo o me piden.

• Creo que tengo la obligación de salvar a los que amo.

• Acepto actitudes que siento que no merezco, por miedo al abandono.

• Me quedo en lugares aunque no quiera.

• Digo que si a situaciones que no me apetecen.

• Trato de ser mejor, con el temor de no conseguirlo.

• Tengo un diálogo interno que no me genera bienestar.

• Siento una tristeza profunda, o una punzada en el estómago cuando no me aprueban o siento que me rechazan.

• Creo vínculos de codependencia emocional.

• Necesito que me necesiten.

• No me acepto tal cual soy.

• Me hago responsable de situaciones que no me corresponden.

• Me ocupo de sistemas familiares ajenos.

• Postergar o dejar de hacer lo que es importante para mi, así evito el dolor al fracaso y no sentirme que no soy suficiente.

¿Cómo puedo cambiar este juicio y sentirme suficiente?

Desmontar nuestros propios juicios es un hermoso trabajo de conciencia. Lo que te describo arriba es un breve contexto teórico para comprender cómo se crea, hay muchas situaciones y esquemas pero este es sencillo. Te doy algunos pequeños pasos para comenzar:

1.- Toma conciencia que el juicio de No soy suficiente. Quizás lo percibas como desasosiego, es una herida emocional de la infancia, que te ha acompañado. Hoy como adulto te puedes encargar tú de la vida.

2.- Cuando somos niños tratamos de darle sentido al caos que vivimos a nuestro alrededor, al no entender lo que ocurre fuera, asumimos el rol de responsabilizarnos lo que está ocurriendo. Digamos que tratamos de poner de nuestra parte, según nuestra interpretación.

Pero al ser niños y ocupar un lugar que no nos corresponde, no tenemos ni la fuerza, ni los recursos para hacernos cargo de situaciones adultas. Entonces tal como soy, no soy suficiente para salvar determinadas situaciones, o debo ser mejor o más grande para que me vean, para que me quieran, para que me acepten, para que me amen. Hoy ya eres el adulto.

3.- Cada día repite estas afirmaciones:

Soy suficiente para aprender.

Suficiente para equivocarme.

Suficiente para hacerlo diferente.

Soy suficiente para que me amen tal cual soy.

Soy suficiente tal cual soy.

4.- Realiza la parada de pensamiento. Cada vez que aparezca la sensación en el cuerpo de no soy suficiente, está basado en un pensamiento. Utiliza el chasquido de los dedos para generar un anclaje de parada. Y di en voz alta cuando así el espacio lo permita… Lo importante es desdramatizar nuestros pensamientos, solo observar, con curiosidad el pensamiento que acaba de aparecer.

“shhh, ya lo he escuchado, pero ahora me encargo de esto como el adulto que soy, este pensamiento no me genera tranquilidad”.

Más abajo te comparto un pequeño video sobre los pensamientos repetitivos.

5.- Toma consciencia de situaciones de vulnerabilidad, cuando estamos cansados, enfermos, enfadados, cuando algo no me ha salido como esperaba. Tienes derecho a tomar unos minutos u horas para estabilizar tu sentir, y a partir de allí decidir qué hacer. Reconocer nuestra vulnerabilidad, nos permite movernos en coherencia con nosotros mismos.

6.- Organiza tu día a día, no dejes al azar. Lo que va surgiendo lo agregas a tu agenda. No se trata de ser rígidos con esto, sino de sentir que llevamos un orden en nuestro horario. Incluye ocio, trabajo, descanso.

7.- Dibuja la rueda de la vida. Te dejo el ejercicio en este enlace https://clairetreyes.com/la-rueda-de-la-vida-como-escaneo/

Haz dos dibujos, uno de lo que haces actualmente y otro de cómo te gustaría organizarlo. Escribe qué acciones pequeñas vas a llevar a cabo para que eso funcione.

Espero que te sirva.

Agenda tu cita online o telefónica:
WhatsApp 0034-684362372