Les ha pasado que de pronto se ven haciendo cosas y se preguntan…

¿Qué hago yo aquí? ¿En qué momento me dejé arrastrar a un lugar o una situación en la que sabía a ciencia cierta que no me agradaba estar? Pareciera, que las circunstancias van emergiendo de la nada, y que debemos aceptarlas sin saber o recordar que nosotros mismos vamos fabricándolas para algo determinado que no recordamos.

Así, la vida se encarga de mostrártelo con un poco más de ruido, con algo que te haga conflicto para poder moverte. Es importante detenernos para observar en qué punto estamos, para conocer nuestras emociones, nuestros pensamientos, nuestras creencias, saber cómo actuamos ante determinadas situaciones, conociendo nuestras limitaciones, siendo honestos con nosotros mismos.

El problema es que a veces detenernos a pensar nos lleva a un estado ansioso,  cuando no conocemos las respuestas de hacia dónde vamos, y preferimos seguir adelante. 

Esto no está bien ni está mal, pero es bueno saber que, en algún momento de la vida, quizás cuando los años hayan hecho mella en ti y estés cansado, cansada muchas cosas que antes, en tu juventud no te importaba hacer, ahora ya comienzas a no tolerarlo.  No hacemos lo que pensamos, ni sentimos lo que hacemos. Nos damos cuenta de que deseamos salir de dónde estamos y no vemos la salida.

Esto provoca una crisis que te empuja a tomar decisiones un tanto arbitrarias, creándote desequilibrio…  Por ello, antes de que pasen muchos años, detente unos minutos cada día, para evaluar, si no te ha gustado, siempre se puedes comenzar de nuevo. Hagámonos preguntas, cuyas respuestas nos lleven un poco más allá. Porque la vida cambia constantemente, igual que nuestra relación con ella.

Es importante actualizar nuestra información, nuestro mapa mental. Una pregunta interesante puede ser:

¿Hacia dónde me dirijo? ¿Qué deseo hacer de aquí en adelante?¿Cómo deseo vivir mi vida los próximos 2 años? ¿De verdad deseo estar haciendo lo que hago? ¿Estar con esta persona? ¿De verdad estoy haciendo lo que estoy pensando o deseando?

Con estas preguntas quizás podrás encontrar respuestas mas concretas, que te permitan construir tu mapa, acortando así el camino.

¿Qué quieres? Aunque no sepas como conseguirlo, hazte la pregunte ¿Qué quieres realmente? 

Realiza un listado de las cosas que deseas hacer, tener, sentir, como te gustaría caminar por la vida. Una vez hagas el listado, podrás establecer prioridades. Enumerarlos, y comienza a establecer un plan de acción, no tiene que ser el PLAN, son pequeños pasos, para conseguir X…

¿Qué acción puedo hacer ahora mismo? 

Son los pequeños cambios dentro de ti, mirar las situaciones desde otras gafas , lo que hace que la vida comience a tener color.

Vamos a darnos permiso para sentir, para ser, para decir que no, para decir que sí, para reposar, para vivir.

Pedir ayuda también es quererte. Todo comienza en una relación de ti, para contigo, que beneficiará a los que están a tu alrededor. 

Bendecida vida para ti.

Clairet