Bendita máscara la mía

¿Qué personaje usas? 

Desde pequeños, para integrarnos en el medio donde nos desenvolvemos, vamos creando personajes. Estos suplantan nuestra esencia para poder encajar en un entorno seguro. Así, podemos llegar a ser: «el simpático»,  «el fuerte», «el macarra», «el benévolo»… Infinidad de máscaras podemos usar, en nuestro deseo más profundo de ser aceptados, ya sea por nuestra familia, en el colegio, en la sociedad en general.
A medida que crecemos, vamos perfeccionando cada personaje e incluso llegamos a unificarlos, crecemos con ello y lo usamos en nuestro día a día. Por ejemplo, si descubro cuando niño, que siendo «el simpático» me aceptan en un grupo de chicos donde no entran otros niños en recreo, yo afianzaré este personaje y me esforzaré en ser más simpático cada día. Probaré fuera del entorno, y si me sirva ¡toma ya! he encontrado la forma de ser aceptado, olvidando mi esencia. Aunque a veces este de mal humor, triste o simplemente no quisiera serlo, lo necesito para ser aceptado (es lo que he aprendido).
¿Cómo lo reconocemos? son estas personas que pase lo que pase, siempre ponen una nota de humor y simpatía, aunque estés en un velorio, por ejemplo.
Otros personaje puede ser el ordenado, el inteligente, el correcto…
El problema de esto, es que en el camino, olvidamos quienes éramos en realidad y cada personaje cobra tanta fuerza que nos maneja a su antojo.
Si eres hermana mayor, y eres un adulto de los años 60, 70, 80 sabrás que los padres se apoyaban en los hijos mayores, para la crianza de los hijos, con lo cual tu infancia y adolescencia, tuvo que ser aparcada para ser «quien podía con todo». Este personaje de «Puedo con todo» es fuerte, tiene generalmente una postura de defensa ataque, es resolutivo, puede tener una actitud de control, y es posible que siempre quiera tener la razón. Todo esto se lo ha dado la vida, es el personaje que tuvo que usar y que fue creciendo con él/ella.
Los personajes, las máscaras que usamos, son parte de una coraza que llevamos, si mi personaje es » El Fuerte» quizás no quiera que me vean en ningún momento vulnerable. Pero toda mascara, todo personaje, llega un momento en que cae, simplemente porque nuestra esencia desea ser manifestada. Deseamos ser nosotros mismos y que nos vean y nos acepten tal cual somos.
Sugerencia: toma consciencia de que personajes usas tú. ¿Cuál es esa actitud que te define? Quizás sean los demás quien te ven de una determinada manera y tú no consigues verlo.
Los personajes se pueden usar, de hecho nos han traído hasta aquí. El problema es cuando ese personaje nos usa a nosotros, colocandose por delante y es quien toma las decisiones. De esta manera, nos sentimos a veces agotados, y frustrados por ser de una forma que las personas esperan de nosotros.
Evaluar quienes somos este momento, y que deseamos cambiar es importante para nuestro BIENESTAR.  Busca tu personaje, observa e identifícalo, y pregúntate si deseas seguir usándolo a diario, o quizás lo puedas colocar a tu lado, y pedirle que te acompañe en los momentos que lo necesites.
Si deseas trabajar en esto, agenda tu cita online y comenzamos un hermoso trabajo de encuentro contigo.
Citas: 
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Clairet Reyes